LOS HUEVOS DE AMERICA

Boca sigue en la Copa, igualó uno a uno jugando un partido tremendo en un Mineirao en pleno estado de ebullición y un Cruzeiro por momentos muy nervioso y por otros muy agresivo.
La actitud, que le pedía a los jugadores en la nota que vaticinaba una auténtica batalla en Belo Horizonte; aparecieron en el momento exacto.

Boca no jugó bien, de hecho hace mucho tiempo que no lo hace. Pero ganó la serie porque tiene unos huevos gigantes Porque la camiseta tiene un plus que no tiene otra en el continente. Boca es grande en serio y hoy los jugadores se lo hicieron saber a todos.

Excelente el partido que jugó Julio Buffarini; éste era el buffa que estábamos esperando en Casa Amarilla, el de los quites heróicos; aquel que le dio a San Lorenzo una Copa Libertadores. Ese Julio Buffarini hoy apareció en Boca, bienvenido Julio, te estábamos esperando.
Agustín Rossi tuvo una noche como para poner a prueba el corazón de todos los hinchas. Sacó pelotas impresionantes y también cometió groseros errores que casi le cuestan caro a Boca. Gracias por los servicios prestados, pero es hora de un arquero con más espaldas y autoestima para lo que se viene.
En la zaga central Lisandro Magallán fue un león. Sacó todo de arriba y de abajo. Fue un bellisimo tributo a Walter Samuel y a Nico Burdisso. Lo mismo el Cali Izquierdoz, quien parecía estar poseído por las almas de Rolando Schiavi y Jorge Bermudez.

En el medio Nández me hizo llorar. El uru fue puro corazón, con el cuchillo entre los dientes, combatiendo hasta en al área del rival colocándose de extremo por momentos. Realmente Naithan es un jugador ideal para estas batallas.

El uru fue puro corazón, con el cuchillo entre los dientes, combatiendo hasta en al área del rival colocándose de extremo por momentos. Realmente Naithan es un jugador ideal para estas batallas.

Arriba el colombiano Sebastián Villa fue un tractor con ocho bidones de nafta. Una fiera el colombiano, peleó y corrió todas las pelotas. Fue incisivo en cada contra ataque y muy solidario para defender por la banda derecha. Del otro lado Cristian Pavón no jugó bien, de hecho sigue en un nivel muy bajo respecto a lo que fue en la previa del mundial. Pero aprovechó el único mano a mano que tuvo, y en tiempo de descuento, con un Cruzeiro desbordado y jugado en ataque; empató el partido chico y liquidó el largo para consolidar a Boca en una nueva semifinal de Copa Libertadores.

Cómo no vas a disfrutarlo amigo lector, cómo no vas a celebrarlo. Si después de mucho, pero mucho tiempo los jugadores atendieron la llamada que les hacía la historia y nos pusieron otra vez en la semifinal de la Libertadores, de esa copa que nos enloquece y por la que nos desvivimos. Otra vez entre los cuatro mejores de América como en el 2016. El cruce ante Palmeiras será la semi número quince en su historia. El equipo que más veces alcanzó esta instancia. Algo que no es para nada despreciable y que hay que valorar. Al equipo se le tiene que exigir que juegue mejor, calidad tiene. Pero por lo menos hoy, no podremos decir que no dejaron la vida como exige la azul y oro.

Foto Marcelo Carrol

No me pidan mucha crítica, realmente no me sale. Estoy muy eufórico. Todos sabemos lo mal que se juega y que seguramente nos hará sufrir el Verdao que es de lo mejor en esta edición 2018 de la Libertadores y que podemos jugar con la gallina en la final. Yo sé todo eso, pero saben qué, hoy no me importa. Hoy me voy satisfecho, el equipo dejó la vida y luego de mucho, pero mucho tiempo mostró que tiene los huevos de América.
Fede Pérez Rivero
@FedePR12