A VER, A VER LOS JUGADORES…

Faltan menos de 48 horas para la revancha ante Cruzeiro por el pase a las semifinales de la Copa Libertadores de América y para éste plantel no debe existir otro resultado que no sea la victoria.
Si bien viaja a Belo Horizonte con un 2-0 a su favor, resultado más que favorable, y hasta una derrota por la mínima o incluso por una derrota por dos tantos si lograse convertir de visitante lo haría clasificar; éstos jugadores le deben al hincha y así mismos una actuación y una victoria acorde a la altura de la historia de Boca.

Cuesta mucho encontrar triunfos resonantes en éstos últimos años. Realmente hay que poner la mente a trabajar para que se vengan partidos denominados fuertes que se sacaron adelante en la era de los mellizos Barros Schelotto; incluso creo que debería remontarme a las turbulentas épocas del Vasco Arruabarrena y el tercer ciclo de Carlos Bianchi.

A ver señor lector pongamos a trabajar la mente. En 2013 en ese momento Carlos Bianchi era el entrenador y luego de un torneo local espantoso, Boca viajó al Pacaembú y eliminó al Corinthians, vigente campeón de américa y del mundo, con un golazo de Riquelme. El resultado final de ese encuentro fue 1-1 y el Xeneize jugó un gran primer tiempo. Si bien no ganó el encuentro, el uno a cero de la ida le sirvió y mucho para avanzar de fase.

Riquelme con un gol de tiro libre en el Pacaembu fue fundamental en octavos de final de la Copa Libertadores 2013 frente a Corinthians

En 2014 a con el Vasco Arruabarrena, Boca parecía coquetear con la mística copera en Asunción cuando le hizo cuatro a domicilio al Cerro Porteño que dirigía Leo Astrada. Luego en el camino aparecieron River y los demás clásicos y el Xeneize nunca más pudo ganar un partido importante con Arruabarrena en el banco.

El comandante Chavez celebrando su gol a Cerro Porteñp en Asunción,

Llegaron los mellizos y a la memoria se me viene el unipersonal de Agustín Orion en la tanda de penales ante Nacional en la Bombonera por los cuartos de final de la Libertadores 2016, si queremos ser buenos también podemos contar las dos victorias que tuvo ante River en el Monumental. Pero luego fueron todas derrotas y con actuaciones decepcionantes.

Orion se vistió de superheroe en la tanda de penales contra Nacional de Montevideo. Copa Libertadores 2016

Como verán las buenas son pocas, cinco en más de seis años. Realmente muy pocas. Ahora toca contar las veces que el equipo no estuvo a la altura. Con el Virrey en el Torneo Inicial 2013, el torneo más irregular de la historia de los campeonatos cortos. Boca estuvo durante cuatro fechas seguidas con la chance de subirse a la punta y en ninguno de esos cuatro encuentros dio la talla. Es más, perdió tres (San Lorenzo, Arsenal y All Boys) y empató el restante, con los suplentes de Lanús.

En 2014, ya con Rodolfo Arruabarrena; no estuvo a la altura en la cancha de River y no remató ni un solo tiro al arco en todo el segundo tiempo. El partido lo estaba perdiendo por uno a cero y de haber convertido un gol, hubiera pasado a la final por el plus que le daba marcar un gol de visitante. Al año siguiente en la fase de octavos de final en la suma de los dos partidos con River, pese a que no se jugó el segundo tiempo en la Bombonera; Boca solo tuvo una sola chance de gol neta en toda la serie. Jonathan Calleri tuvo un mano a mano inmejorable y le tiró al cuerpo a Marcelo Barovero, ni bien empezaba el segundo tiempo en la cancha de River. En el segundo semestre, tuvo una final de campeonato con San Lorenzo de local para sacarle mayor distancia en la tabla y se fue derrotado por un tanto contra cero. Luego el Ciclón sintió la presión y no pudo sostener la ventaja. Pese a ese tremendo traspié Boca terminó dando la vuelta, aunque con bastante angustia. Dos meses después en la final de la Supercopa Argentina, otra vez ante los de Boedo; el Xeneize se comió un pesto de aquellos. Perdió 4-0 y el ciclo de Rodolfo ya tenía fecha de vencimiento.

Guillermo Barros Schelotto se hizo cargo y tuvo un escenario perfecto en semifinales ante el simpático Independiente Del Valle de Ecuador, un equipo totalmente desconocido para el mundo del fútbol hasta ese momento. La serie fue una pesadilla, el equipo perdió los dos partidos y se quedó sin final. Pese a que tuvo un mercado de pases en el medio y más de un mes para preparar la serie. Para colmo en ambos encuentros empezó ganando y le dieron vuelta el resultado.

Independiente Del Valle dió la sorpresa en La Bombonera y elimina a Boca de la Copa Libertadores 2016 en semis

A los pocos meses se topó con Rosario Central por Copa Argentina para llegar a la semifinal de dicho torneo; de haberlo ganado hubiera clasificado a la Copa Libertadores 2017. El equipo fue una sombra en Mendoza y perdió por dos a uno. Más adelante en la segunda parte del campeonato local recibió a River en Brandsen al 800 con la chance de sacarle ocho puntos y casi abrochar el campeonato; el equipo del Muñeco Gallardo le dio un baile de antología aquella tarde y tras comenzar la jornada a cinco unidades la terminó a dos y con muchas dudas. Luego River se cayó y Boca aprovechó el sprint final ante rivales de menor calibre para celebrar el título.

Este año disputó una final oficial ante River luego de 42 años; el contexto era la Supercopa Argentina en la provincia de Mendoza. La actuación del equipo fue totalmente olvidable, casi diría una falta de respeto a la historia de los superclásicos y la de Boca, claro está. Semanas más tarde tuvo que ir a ganar a Barranquilla para no depender de terceros para clasificar a octavos de final y el equipo empató uno a uno y no quiso arriesgar en los últimos minutos. Pese a que necesitaba si o si de los tres puntos los jugadores y el DT se conformaron con el punto y apostaron a una ayuda del Palmeiras en la última fecha. Ya en éste semestre hace muy pocos días, otra vez River le dio un bife en la Bombonera y luego perdió en Córdoba por los octavos de final de Copa Argentina ante Gimnasia. En ambos encuentros se vio un equipo totalmente desganado y con poca voluntad.

Se da cuenta amigo lector, son más las malas que las buenas en éste tiempo. Está bien, usted me dirá pero en el ciclo de Bianchi y en el del Vasco hay jugadores que hoy en día ya no están. Es cierto, pero sabe qué el nivel mostrado no difiere entre estos planteles. A Boca le cuesta horrores ganar partidos importantes, esos partidos que quedan en la memoria del hincha y cuando uno los recuerda en el tiempo los hace emocionar. Es tiempo de que estos jugadores tengan una cita con la historia y se empapen de mística. La gloria está ahí, al alcance de sus mano, no la dejen escapar. Este jueves en el Mineirao, con la camiseta de Boca matar o morir.

Fede Perez Rivero
@FedePR12