AL BORDE DEL COLAPSO

Boca otra vez jugó horrible y perdió ante Gimnasia por uno a cero en Córdoba y por segundo año consecutivo se va en la ronda de octavos de final de la Copa Argentina.

El equipo fue una sombra, igual que en la Bombonera ante River y el Lobo se aprovechó. Increíbles los cambios que hizo Guillermo Barros Schelotto y el bajísimo nivel de la mayoría de los jugadores. El DT parece haber perdido la brújula y el futuro es una incógnita y en siete días debe defender una ventaja de 2-0 en Brasil ante Cruzeiro. Pasar a semis hoy, aún con el resultado de la ida, parece ser un milagro.

¿Se le puede pedir la renuncia o rescindirle el contrato a un técnico a días de definir una llave de cuartos de final de Copa Libertadores? En principio sería mejor que hacerlo después post eliminación. Nadie discutirá lo que fue el Mellizo Guillermo Barros Schelotto como jugador ni lo determinante que fue en varias cosechas nacionales y continentales de Boca a fines del siglo pasado y en la primera década del 2000. Pero realmente el Guillermo jugador es la antítesis de lo que es el hoy Guillermo entrenador. El Mellizo se perdió en el laberinto que él mismo creó. Los cambios que vienen haciendo junto con su hermano Gustavo y los planteos son para llorar. Estoy convencido de que lo mejor para Boca es que en el Mineirao al equipo lo dirija Rolando Schiavi, actual entrenador de la Reserva. Perdónenme pero Guillermo no puede parar el equipo para ir a Belo Horizonte. Se le acabaron todas las ideas, se nota en cada partido desde que arrancó el semestre. El domingo River y Gallardo le hicieron ver la realidad y hoy Pedro Troglio y su humilde y aguerrido Gimnasia, le dan una trompada al seno del cuerpo técnico que lo dejan contra las cuerdas y casi sin fuerzas. O al menos eso parece, que Guillermo ya no tiene fuerzas para revertir esto.

Encima los jugadores tampoco colaboran. Ante los micrófonos se muestran leales al cuerpo técnico y con ganas de revertir la situación, pero en la cancha son una sombra. Es llamativo y preocupante el nivel que muestran varios referentes del plantel. Cardona y Pablo Pérez entregaron pelotas en mitad de cancha. Buffarini está en un nivel tan bajo que al resistido Gino Peruzzi lo están pensando de titular para los próximos partidos, como si Gino fuera el clon del Negro Ibarra. Imaginen lo que es el nivel del ex San Lorenzo y Ferro, para que estemos pidiendo al pobre Gino. En la zaga central Carlos Izquierdoz se está contagiando del bajísimo nivel de Lisandro Magallán, partícipe necesario en el gol del Tripero esta noche. Para colmo en el arco Agustín Rossi no te salva nunca.

Pavón está totalmente desconocido. Es como si Kichán nuna hubiera vuelto de Rusia. Benedetto, está mal psicológicamente, hoy salió rápido por una contractura en el aductor, estoy convencido de que lo del Pipa es todo de la cabeza. Pero Boca no puede esperar a que Pipa se acuerde de aquel que supo ser hasta octubre del año pasado y Tévez, como dije en la nota pasada está más cerca del partido homenaje que de pensar en un partido por los puntos.

Encima los jugadores tampoco colaboran. Ante los micrófonos se muestran leales al cuerpo técnico y con ganas de revertir la situación, pero en la cancha son una sombra

Verdaderamente es muy difícil jugar peor, hoy Boca fue una sombra y al Mellizo no se le prendió la lamparita en ningún momento. Los cambios fueron ESPANTOSOS. Nández entró por Zárate con el partido en tablas y a falta de diez minutos para el final del encuentro.

Desde el arranque del semestre que el entrenador pide a gritos irse del club. Lo hace e cada cambio mal hecho, en cada gesto, en cada mirada perdida. Cada vez que arma los equipos para salir a la cancha Guillermo implora irse de Boca. Es hora de hacerle un bien a Barros Schelotto, protejamos al ídolo que supo ser como jugador y salvemos el semestre. Evitemos un dolor mayor al que estamos padeciendo. Guille, si queres a Boca, tanto como Boca te quiere a vos, ándate.
Fede Pérez Rivero
@FedePR12