SE LO DIJIMOS

Boca perdió, otra vez, ante River jugando mal y con fallos arbitrales polémicos que bien pudieron haber maquillado, desde el resultado, la pobre imagen que dio el equipo esta tarde.

El partido lo empezó a perder Daniel Angelici entre semana y lo terminó de perder Guillermo Barros Schelotto, hoy en lo táctico. El presidente comienzo a crear los cimientos de la derrota entre semana, cuando se presta para una conferencia de prensa con Rodolfo D´onofrio en la presentación de este partido para hablar de la caballerosidad deportiva y la camarería. Dos horas después Mauro Vigliano es designado como árbitro del encuentro. Ya todos vimos la espantosa actuación del árbitro de esta tarde y saben qué… se lo dijimos. Le advertimos que esto pasaría en una nota especial. Le hablamos de la guardia alta, de que teníamos que estar atentos con el desempeño de la terna arbitral. Dos penales muy claros en favor de Boca en el segundo tiempo que pudieron cambiar el resultado fueron ignorados por el réferi y sus asistentes. Pero ojo, yo no soy tonto; ni estoy ciego, porque así como Vigliano no le dio esos dos claros penales a Boca, también le perdonó la vida a Edwin Cardona, que tres minutos después de haber ingresado al campo, le aplicó un codazo a Enzo Pérez y para el colegiado sólo fue una falta para amarilla.
Ahora hablemos de la otra cara de la derrota, del por ahora técnico Guillermo Barros Schelotto. No está cansado de que Marcelo Gallardo le gane las batallas tácticas? Es increíble pero el DT de River va la Bombonera desde hace tres años y hace el mismo planteo y le sale bien siempre. Es tremendo el karma que le genera el Muñeco a Boca y a su cuerpo técnico. Con nada le ganaron a Boca hoy, y lo más triste es que con nada, se lo ganaron bien. Hasta fue baile el primer tiempo. Si el 1-3 de la temporada pasada incidió para que el cuerpo técnico evalúe cambios en el equipo, el encuentro de hoy debe desencadenar en reacciones similares a la post derrota también en Brandsen 805 en 2017. Esto también se lo veníamos diciendo. El entrenador planea mal los partidos claves, lo hace desde que llegó en marzo de 2016. Es increíble lo que logró el Mellizo, de puntos posibles ante River en la Bombonera logró sólo uno. Ni el profesor Jorge Habergher ni César Menotti se animaron a tanto. Hasta Abel Alves le ganó a River en la Bombonera por los puntos. Realmente es tremendo lo errado que está Guillermo, hoy salió a la cancha con un mediocampo prácticamente desdibujado, sin generación de juego ni quite. Para colmo cuando hizo los cambios, los hizo tarde y mal. Por qué sale Jara para el ingreso de Cardona. Si los que tenían que salir eran Nández o Almendra por bajo rendimiento. De última si queres sacar a Jara jugatela y arma una línea de tres con Mas, Izuierdoz y Magallán y aposta a una patriada. No inventes con Nández de lateral por derecha, él no es marcador de punta. Emmanuel Más si puede jugar de marcador central o de stopper, porque lo hizo jugando para San Martín de San Juan y San Lorenzo.

Dos penales muy claros en favor de Boca en el segundo tiempo que pudieron cambiar el resultado fueron ignorados por el réferi y sus asistentes

Lo que hizo hoy el mediocampo de Boca, francamente me es difícil de recordar el uruguayo Nández y Wilmar Barrios, hicieron TODO MAL, estaban perdidos en el medio, entregaron todos los pases mal, pelota que salía de sus pies iban a parar afuera y al botín de un jugador de River. A veces pienso que éstos dos jugadores están sobrevalorados, que hay partidos, por lo general de menor calibre, parecen ser caciques y en los partidos que verdaderamente importa y la pelota es una bola de fuego, son un par de indios asustados esperando que les invadan el territorio. Al pibe Almendra lo quemaron, le hicieron pasar una tarde de terror. Le tomó la patente a todos los jugadores de River. Durante el tiempo que estuvo en cancha le leyó el número y el nombre a cada camiseta blanca y roja que le pasaba por los costados. Pero la culpa no es de él, es del DT que lo expone. Éste era un partido para Pablo Pérez o para Fernando Gago. El mediocampo no tuvo ni medio minuto de generación de juego. Todo fue pelotazo desde el fondo para que la baje el nueve, que por cierto perdió todas las divididas con Jonathan Maidana y Javier Pinola. Que tarde que tuviste Pipa… mamita.

Darío no logra volver a ser el que fue antes de la lesión. Parece mentira, pero la lesión lo hizo retroceder al Benedetto dubitativo y errático que estuvo a punto de perder el puesto con Walter Bou a fines de 2016. Lo de Carlitos Tévez, por momentos conmueve, pero por la lástima que da verlo en la cancha. El Apache está más cerca de jugar un partido homenaje entre celebridades y ex futbolistas, que jugar un partido por los puntos. Hoy no ganó una pelota. Perdió todas las dividas y nunca pudo superar la marca áspera que le propusieron Enzo Pérez y Leo Ponzio.

Por último, y no por ser el que peor jugó, sino por ser del que más se esperaba, me referiré a Cristian Pavón, que apropósito, hoy jugó su partido número cien con la camiseta de Boca, y que de ese centenar de partidos la rompió en no menos de ochenta encuentros.. Claro los veinte restantes en los que hizo agua y se perdió en la cancha por miedo o impericia fue contra River, San Lorenzo, Independiente, Racing y demás finales que jugó Boca desde que el ex Talleres y Colón llegó al club de la Ribera. De qué mierda nos sirve a los hinchas de Boca que éste pibe que vale 50 millones de dólares la rompa contra San Martín de San Juan o Alianza Lima de Perú, si cuando se tiene que poner el equipo al hombro y demostrar porqué tiene la 7 de Boca da vergüenza. Villa y Zárate entraron tarde, cuando estuvieron en campo, con el resultado cuesta arriba, se mostraron sueltos y con ganas. Qué hubiera pasado si ellos entraban antes. Lamentablemente por la terquedad de Guillermo Barros Schelotto, que los puso tarde en cancha, nunca lo sabremos.

Sepan disculpar tanta calentura, pero da mucha bronca redactar otra vez una nota sobre cómo Boca pierde con River, créanme que estoy cansado de que me ganen Gallardo, Ponzio, Maidana y D´onofrio y que los árbitros nos roben en nuestra propia cara. Increíblemente, aunque esté dolido, tengo que reconocer que todo esto que pasó hoy, se lo dijimos.
Federico Pérez Rivero