SANGRE COPERA

Boca venció por dos a cero al Cruzeiro en la Bombonera y viaja con una gran ventaja a Belo Horizonte. El equipo no tuvo fútbol, pero lo compensó con actitud, fundamental para afrontar los partidos de éste calibre y en éstas instancias.

Hace muchísimo tiempo que el hincha esperaba que a éste plantel le brote de las venas esa mística copera que inculcó a principios de siglo Carlos Bianchi en el ADN de Boca hace veinte años. El equipo jugó con un espíritu combativo que brotaba desde cada rincón del campo de juego. Seguramente eso es lo que esperaba Guillermo Barros Schelotto, cuando incluyó a Pablo Pérez, Wilmar Barrios y Naithan Nández en el mediocampo. Si bien carecía de fútbol, el medio tenía una sobredosis de entrega.

La titularidad, tan discutida de Pablo Pérez, no se justificó hasta tanto el capitán metió ese estupendo pase con el que dejó mano a mano a Mauro Zárate en la jugada del 1-0. Una asistencia a lo Román Riquelme después de un comienzo bastante complicado en el que había perdido mucho y recuperado poco, con varios errores no forzados que bien pudieron haberle dado a Cruzeiro algo más que una situación de riesgo.

Lo de Wilmar simplemente fue brillante. A la importante cuota de recuperación a la que nos tiene acostumbrados, le sumó la llegada al área… A la propia, para evitar que Cruzeiro alcanzara el empate. Fue un golazo de Barrios, que en el mejor momento de los brasileños puso la pierna derecha y sacó a flote a Boca. Chichito terminó en la red y la Bombonera rugió por el GOL que no hizo Cruzeiro gracias a la patriada del colombiano que con su magistral salvada sobre la línea mantuvo a resguardo el arco de  Boca, que en ese momento comenzaba a tambalear en la cancha y en el resultado.

Salvada providencial de Wilmar Barrios. El partido estaba 1 a 0 a favor del xeneize

Luego el equipo de la Ribera levantó su nivel con los ingresos de Sebastián Villa y Carlos Tévez que le dieron más volumen de juego y rapidez a las salidas con pelota dominada. El resto del equipo funcionó casi a la perfección. Abajo la zaga central compuesta por Lisandro Magallán y Carlos Izuierdoz se mostró sólida de arriba y de abajo. Por los costados Lucas Olaza  y Leonardo Jara alternaron buenas y malas, pero no perdieron la lucha por sus bandas. En el arco Esteban Andrada volvió a responder cuando lo llamaron, incluso con la boca partida tras el tremendo cabezazo que le propinó, de forma accidental, el defensor Dedé que se fue expulsado por dicha acción tras la utilización del VAR.

El Xeneize se lleva en los bolsos un resultado que parecía prácticamente imposible por lo hecho durante el primer tiempo y luego terminado el partido, con el sabor de que se pudo haber llevado un gol más de ventaja

Cruzeiro poco pudo hacer ante equipo solidario y efectivo, como lo fue Boca anoche en una Bombonera, que fue, como en cada noche de copa, una auténtica caldera. La serie se cierra el próximo 3 de octubre en el Mineirao de Belo Horizonte. Esperemos que para esa semana los jugadores se vuelvan a inyectar esa sangre copera en las venas y logren el pase a semifinales, estamos muy cerca de lograrlo. Que así sea.

Federico Pérez Rivero
@FedePR12