ESTAMOS CON LA GUARDIA ALTA

Faltan pocos días para una nueva edición del Superclásico y desde éste espacio estoy convencido de que los jugadores de Boca, Guillermo Barros Schelotto, la dirigencia y los hinchas que asistan a la Bombonera el próximo domingo; deben estar con la guardia alta y muy atentos a cada fallo que dicte la terna arbitral.

Hay que estar muy atentos el próximo domingo 23 de septiembre, los árbitros vienen pifiando mucho y no, no estoy hablando de lo que sucedió en ésta última fecha, donde River marcó tres de sus cuatro goles de forma ilícita ante la apatía y cierta complicidad de Germán Delfino y sus asistentes; y donde en La Paternal el árbitro Merlos ignoró un claro penal en favor de Boca por una tremenda mano de Kevin Mac Allister en el área con el partido igualado en cero. Yo voy más allá de lo que aconteció en estas últimas horas.

Estamos muy cerca de recibir a River en la Bombonera y es muy difícil de olvidar las últimas actuaciones de los árbitros en los clásicos y lo que ha sido perjudicado el conjunto de la Ribera, a veces por acción u omisión y con o sin intención.

Todos sabemos lo que sucedió en la previa de la final de la Supercopa Argentina 2018 y de cómo fue preparado el terreno por el lado del elenco de Núñez; el raid mediático que realizaron Marcelo Gallardo y Rodolfo Donofrio, entrenador y presidentes respectivamente del Club Atlético River Plate, en complicidad con los medios de comunicación más influyentes del país de manera obscena para dar por entendido que Boca sería beneficiado por cuestiones extras futbolísticas como lo eran que el presidente de la nación es Mauricio Macri y que la AFA estaba llena de bosteros, con Tapia y Angelici a la cabeza.

Conocida fue el final de la historia en Mendoza en aquella noche del 14 de marzo donde Boca fue perjudicado con el partido igualado donde el árbitro Patricio Loustau inventa una falta en el área de Cardona a Nacho Fernández y decreta el penal con el que el Pity Gonzalo Martínez rompe el resultado y desvirtúa el desarrollo del partido.

Pero espere lector, espere porque no me voy a detener ahí. Años atrás en las series por Copa Sudamericana y Copa Libertadores, Boca fue perjudicado de forma muy grosera en los encuentros de ida de ambas competiciones. En dichos encuentros los jugadores de River tuvieron libertad de acción para pegar a gusto y disgusto.

Las faltas fueron desde una patada de atrás como fue la de Lionel Vangioni a Juan Martínez en la Bombonera, hasta un planchazo en el pecho de Ramiro Funes Mori en perjuicio de Pablo Pérez en el Monumental. Podemos hacer mella también en los arbitrajes de Néstor Pitana y Mauro Vigliano en los torneos de transición del 2014.

Planchazo de Funes Mori a Pablo Pérez que Deflino no vio

Obviamente las chances de gol hay que generarlas, de eso se encargan los jugadores y los técnicos de parar bien a esos players en la cancha, pero los árbitros y en los líneas también juegan y ahí es donde tiene que hacer mella los dirigentes y el mismo cuerpo técnico, para que no se repita lo de los últimos clásicos. Hay que estar atento a todo y a todos. No sólo para lo que se viene la próxima fecha en la Bombonera, sino también a futuro en posibles choques que se pueden dar. Ya es tiempo de que Boca esté con la guardia alta.
Federico Pérez Rivero
@FedePR12