TE QUEMA LOS OJOS

Boca igualó sin goles ante Huracán en el palacio Tomás Ducó y la punta le empieza a quedar un tanto lejos, pese a que la Superliga recién comienza y aún quedan 22 jornadas. El equipo jugó muy mal y le costó horrores general chances de gol.

Los primeros 45 minutos fueron un auténtico dolor de ojo en la quema. El equipo, se dedicó a revolear la pelota en tres cuartos de cancha y cuando Pavón y el colombiano Villa lograban encontrar espacios por las bandas, terminaban las jugadas con centros defectuosos.

En el complemento, el equipo de la Ribera se decidió a jugar con la pelota en el piso, y si bien levantó apenas el rendimiento, no logró quebrar la defensa del globo.

Lisandro Magallan y el uruguayo Lucas Olaza, fueron de lo mejorcito. Más por realizado en defensa. El pibe Leonardo Balerdi cometió algunos errores de juventud en los primeros minutos de partido, pero luego se fue asentado. De todas formas se notó mucho que es un pibe de 19 años. En el medio Agustín Almendra alternó buenas y malas. Es muy parecido a Rodrigo Bentancur quien alternó buenas y malas y aún así se convirtió en el fetiche de Barros Schelotto y resistido por muchos hinchas. Esperemos que el pibe Almendra no pase por lo mismo que el joven uruguayo. Quizás lo único positivo de esta visita a Parque Patricios fue que Fernando Gago volvió bien de la lesión, completó los 90 minutos y mostró el buen pie que lo caracteriza.

Tremenda contradicción la del mellizo que puso dos extremos bien marcados por las puntas, casi como wines que se dedicaron a desbordar y buscar al 9 de referencia. Obviamente los dos 9 NATURALES y GOLEADORES estaban en el banco de suplentes.

Párrafo aparte para el capricho modelo 2018 de Barros Schelotto. Es increíble, hoy Boca necesitó un 9 en cancha que aguante la pelota, que saque al equipo, que pivotee, que arrastre marcas en el área. Y Zárate, que jugó OTRA VEZ de FALSO 9; necesitaba un 9 VERDADERO que le pivotee, que le arrastre marcas, que le permita recibir de frente al arco y no de espaldas. Tremenda contradicción la del mellizo que puso dos extremos bien marcados por las puntas, casi como wines que se dedicaron a desbordar y buscar al 9 de referencia. Obviamente los dos 9 NATURALES y GOLEADORES estaban en el banco de suplentes. El equipo jugó casi 65 minutos sin un faro en el área de Huracán y aún así se la pasó tirando pelotazos para que Zárate la baje o bien conectara un centro dentro del área. Sepan disculparme si llego a herir susceptibilidades, pero hoy el conjunto azul y oro puso un falso 9 en el once inicial y un falso DT en el banco. Si no es así, que demuestre que no se encasilla con nada y vuelva a poner un centro delantero natural como demanda la historia del club.

El próximo compromiso por el campeonato local será el próximo domingo a las 20 cuando reciba en la Bombonera a Vélez Sarsfield, en un partido lleno de morbo producido por el reciente affaire entre Mauro Zárate y la institución de Liniers. En el medio, definirá la llave de octavos de final ante Libertad en Asunción. Veremos qué nos depara el cuerpo técnico para defender la ventaja de 2-0 ante el conjunto Gumarelo. Boca y la Copa Libertadores no están para testear planteos “modernos” y mucho menos para caprichos.

Federico Pérez Rivero
@FedePR12